Parte 143 de Rayuela.
Copiaré lo que le escribí a Camilo, no porque quiera hacerlo público sino porque quiero poder recordar lo que sentí un veintiuno de mayo, cuando pensé que porfin estaba preparada para escribir medianamente acerca del amor, que podía escribir un libro acerca de las malas decisiones y sobre el arrepentimiento, la inseguridad y la culpa.
No que nuestra relación haya estado marcada especialmente por alguna de estas, pero los sentimientos en estos días serían suficientes para ilustrar una novela.
Querido Camilo,
Decir que has sido una de las personas más importantes en mi vida en LPC se queda corto. Te pegué esta página de Rayuela porque hoy lo estaba ojeando y descubrí que había escrito tu nombre en esta página - pareció adecuado. No me malinterpretes, no soy de las que escribe confesiones, pero esa impotencia en conseguir tener una conexión de amor contigo ha marcado nuestra relación creo. Quería dejar un pedacito de mi en esta página, que me recordaras como alguien quien pinta en sus libros y que recordaras que la soledad nos persigue a todos en algunos momentos. Además del conjunto de emociones que he sentido hacia ti, la mayoría bastante mezcladas y perdidas, recordaré nuestras conversaciones, nuestros debates, escuchar música en tu habitación, abrazarte, tus bromas, tu apoyo. Si algo pudiera cambiar sería haber sido más sincera con ambos acerca de mi misma; creo que he aprendido, gracias a verte conseguir tu pedacito de felicidad acompañada, que amar o enamorarse no es algo por lo que debamos avergonzarnos. Creo que nunca te llegué a transmitir lo importante que fue para mi tu apoyo, tu ayuda, aquella noche en LKD de China Week cuando estuve en peligro. Emocionalmente, me salvaste esa noche y no hubiera podido aguantarlo sin ti. No quiero convertir eso en dos páginas, pero también te quería decir que de admiro muchísimo, una de las razones por las que intento hacerme amiga de la gente que admiro es que me motivan a leer; a aprender sobre cosas nuevas; a escuchar otra música; a cambiar, debatir mis opiniones. Me ha encantado pasar por eso contigo y espero que me sigas contando sobre lo que aprendes, lo que descubres a erca del mundo y de las personas.
Eres muy especial Camilo, y espero que nunca olvides que una parte de ti me la llevo conmigo. Espero que seas muy feliz, y que tu tristeza te lleva a escribir líneas hermosas.
Te quiero muchísimo Camilo, y me alegro muchísimo de que hayas encontrado a alguien como Mia, que trae tanta alegría y luz. Sé que estés donde estés, volverás a encontrar personas que iluminen tu día a día, y estoy segura de que nos encontraremos de nuevo. Te echaré de menos. Te amo,
Carol
